lunes, 28 de marzo de 2011

LA CORDILLERA DE ILLAPEL... LLEGANDO A SAN JUAN DE ARGENTINA


No debiera sorprender que tan solo tuvimos que avanzar 80 kilómetros desde la Plaza de Armas de la Ciudad de Los Naranjos –unas 3 horas por las condiciones del camino- para alcanzar el hito que divide Chile y Argentina por el paso no habilitado o ilegal de “caserones” o “los helados” en Illapel, dado que es justamente esta zona el lugar más angosto de Chile, el cual en línea recta entre Punta Amolana y el mencionado paso tan solo se suman 90 kilómetros.


Simplemente Illapel de Chile y San Juan de Argentina son dos ciudades muy cercanas, es sin duda la alternativa que implica menos distancia para que los argentinos puedan acceder al mar, en este caso por Los Vilos y quedar estratégicamente en las proximidades de la capital de Chile, Santiago y del puerto principal, Valparaíso.

Para ello iniciamos rumbo a eso de las 10.30 horas vía Cárcamo, donde el camino es sin mayores sobresaltos, puesto son 12 kilómetros de carretera pavimentada. En estos primeros kilómetros se divisa una casona conocida popularmente como “Casa Colonial” y otras cuantas casonas, Silos y una viña de vinos llamada “Casa Orozco” entre otras cosas.
El siguiente punto de referencia es Huintil, unos 6 kilómetros río arriba, donde también es posible divisar otros caserones y donde además existe un bosque de alcornoque (árbol del cual se utiliza la corteza para hacer los corchos).


De ahí es el turno del Bato. Antes un hermoso bosque de Canelos y otros, hoy un embalse que se espera entre pronto en funcionamiento, lo que generará una gran laguna artificial que teñirá de azul el valle, acumulación de agua, que a pesar que aun es poca, ya atrajo a aves, como por ejemplo una blanca Garza.


Posteriormente aparecen algunos caseríos como La Capilla y Céspedes. Todo por camino ripeado de acceso para una camioneta de tracción normal. Por ahí cerca –a pesar que no fue el destino en esta oportunidad- una aglomeración de petroglifos que nos muestran la activa sociedad que tuvieron los pueblos originarios de este sector.

Acá comienza lo nuevo para mi. Una cadena impide el paso y es necesario conseguir las llaves con lo lugareños para poder seguir el rumbo. El camino es escarpado, complicado, si o si solo apto para una camioneta todo terreno. A ratos el barranco que cada vez se hace más alto causa temor, nada incontrolable, pero si un llamado de atención al chofer para que se concentre más.



Luego alcanzamos los 3 esteros, el lugar donde el Río Illapel nace como tal,  la confluencia, de como dice su nombre de 3 pequeños hilos de aguas. De ahí seguimos subiendo, nos encontramos con un solitario guanaco que no dudo en hacernos algunas gracias para saludarnos y celebrar nuestra presencia.






Pero faltaba un gran cuadro, nos encontramos con un arreo de cabras, cientos de chivos volviendo de tierras argentinas más verdes que las chilenas, acompañadas de mulares cargados de pesados bultos llenos de quesos de cabra. Esta es una tradición centenaria en la zona, quizás una de las actividades que más identifica a nuestra gente de campo. Si me explicaron que llegan arreos incluso de Ovalle, justamente otro reconocimiento a la facilidad del acceso a las cumbres de nuestra Cordillera de Los Andes.

De ahí a la falda del cerro que sostiene el hito que indica el fin de Chile y el inicio de Argentina. Los últimos metros hubo que subirlos a pie, y tal como nos habían prometido desde las cima divisamos caminos argentinos, es cosa de unir los últimos metros y este paso podría comenzar a usarse.

En ese momento 2 cóndores también quisieron salir saludarnos.



Llegamos a 3.600 sobre el nivel del mar, altura que sentimos los que hicimos el viaje, sobre todo por que la parte que hay caminar es de piedrecilla suelta que exige más esfuerzo del normal.



Al regreso nos faltaba un nuevo regalo, nos desviamos del camino que hicimos desde Illapel a la Frontera, hasta acceder a una vieja casa, la Casa Del Canto, construida en 1956 por alemán que a mi humilde juicio o era un visionario apasionado y decidido o un simplemente un loco. Solo, sin accesos en aquel entonces construyó una inmensa casa ocupando principalmente las mismas piedras que abundan en el sector. Destacar que la casa de este alemán era su base para un yacimiento minero de cobre que explotaba en el sector. Hoy, fácilmente podría transformarse en una hostería que atienda a los aventureros que lleguen a ese maravilloso sector. Lamentablemente, el interior de la casa está destruido, ha sido saqueado, rayado, etc.





Estimados lectores, les invito a realizar este viaje y en el conocer, valorar y por sobre todo cuidar nuestro patrimonio.




Este viaje lo realizamos Yohana Quintul, Roberto Villablanca,
Denis Cortés, Julio Ávila y yo, Gabriel Carvajal









Texto: Periodista, Gabriel Carvajal Valle
Fotografías: Yohana Quintul Llanquilef y Gabriel Carvajal Valle







Acá les dejo video que realizó Julio Ávila sobre este viaje.

16 comentarios:

  1. Espectacular!!!!! espero que las autoridades o inversionistas puedan desarrollar turismo por esos lados y quizas concretar el paso hasta San Juan!!
    Hermoso paisaje!

    ResponderEliminar
  2. Soy una estudiante de turismo y considero que lo que acabo de ver es realmente hermoso y es un patrimonio que tiene un valor incalculable que no se ha dado a conocer al mundo y que se puede potenciar y hacer que los turistas vayan y aprecien la cultura y la forma de vida que tenemos los chilenos, generando divisas que benefician economicamente a las personas que viven en dichos lugares. Ojala que alguien vea esto y se interese y pueda potenciar el turismo en esa Region, porque es realmente hermoso..y Por supuesto hay que encomiar a la persona que se dio el trabajo de subir esto y mostrarlo. Lindo lindo lindo!!!

    ResponderEliminar
  3. Muy buen trabajo don Gabriel...
    Este valle que aveces encontramos tan aburrido esconde lugares como estos a los que generalmente no estamos acostumbrados a descubrir por las dificultades que ello acarrea. Mejor dejemolos para el privilegio de algunos pocos, pues son lugares que hay que preserbar.

    Atte. Jorge Ibacache

    ResponderEliminar
  4. ¡Què hermoso! para mi ha sido un hermoso regalo poder ver los lugares que recorrió mi padre, un enamorado de "su tierra"
    Cecilia Brajovic F.

    ResponderEliminar
  5. Espero visitar alguna vez esos lugares cercanos al pueblo donde nací....Illapel

    ResponderEliminar
  6. Podria escribir algo de Salamanca por favor para los que estamos lejos, muy lejos de ella, de todas maneras me gusto mucho lo de Illapel, toda mi vida de nino lo conoci y visite con mis padres, muchas gracias y muy buena suerte.

    ResponderEliminar
  7. Elena castillo .(hijuela 18 Quebrada de Cárcamo Norte)29 de marzo de 2011, 12:51

    ese es mi pueblo que lo llevo en mi corazón; y es una pena que no se le de la importancia que este tiene para la zona, el alcalde debiera preocuparse para darle mayor importancia al turismo,a lo arqueológico, la astronomía, por el cielo maravilloso que posee este hermoso lugar.

    ResponderEliminar
  8. muy buena ruta...yo conozco hasta los petroglifos..pero en alguna ocasion me gustaria conocer todos los lugares aqui mostrado....grande illapel..muy bello

    ResponderEliminar
  9. entre toda la travesía ningun policia? pasearon libremente entre un pais y otro?.....

    ResponderEliminar
  10. efectivamente se pasa sin policía. Los arreos lo hacen todos los años.

    Saludos, Gabriel

    ResponderEliminar
  11. Constanza Hernández19 de abril de 2011, 13:15

    Qué lindo! Dan unas ganas enormes de emprender el mismo viaje. Saludos y felicitaciones :)

    ResponderEliminar
  12. y para que quieres policias, son un estorbo

    ResponderEliminar
  13. SOY UN ILLAPELINO CONVENCIDO de lo cerca que queda el desarrollo turistico Aunque les de envidia a otras ciudades vean esto http://www.youtube.com/watch?v=IPE8NtkXum0

    ResponderEliminar
  14. tenemos muchisimo potencial, falta que nos creamos el cuento!.

    ResponderEliminar
  15. me gusto mucho el trabajo que hicieron, pero ojala no quede alli y alguien se preocupe de realizar gestiones para que las autoridades moyores lo conozcan, e incentivar el interes en ellos para que se concrete algo.
    vivi varios años en Illapel y le tengo mucho cariño.
    Sergio Jorquera Figueroa.

    ResponderEliminar